Resultados de búsqueda

Torcuato Di Tella y SIAM

Por la magnitud de su emprendimiento, Torcuato Di Tella fue uno de los industriales más importantes de América Latina. La expansión, el éxito económico y sus desarrollos técnicos convirtieron a SIAM en un ícono de las posibilidades de la industria argentina. Pero sus logros no se detuvieron ahí. Además de protagonizar la construcción de la industria nacional, SIAM contribuyó como ninguna otra empresa de su tiempo a constituir la clase media argentina, al dar acceso de bienes sofisticados y su consiguiente confort a amplias franjas de la sociedad. El Di Tella 1500 representó la expresión automotriz de ese sueño manufacturero.

Dice Rubén E. Reina con motivo de la nueva edición:

“Considero del mayor interés e importancia la indagación acerca del apogeo y la caída de SIAM, y así debería ser no sólo para el mundo académico sino también para políticos y empresarios. La dinámica de los primeros cincuenta años (Cochran y Reina), así como de los últimos cuarenta (Rougier) en el contexto del desarrollo sociopolítico y cultural de la Argentina corresponde a un caso de desarrollo industrial que los emprendedores con ambición deben tener en cuenta. Hay mucho por aprender de SIAM.”

Dice Marcelo Rougier con motivo de la nueva edición:

“SIAM tuvo una destacada trayectoria en el escenario industrial argentino, a tal punto que ha sido considerada un arquetipo de la empresa nacional e incluso regional, llegando a ser una de las compañías más grandes e importantes de América Latina. […] Pero un pasado venturoso no garantiza un futuro semejante; a partir de la década de 1960, SIAM ingresó en una lánguida crisis que poco después desembocó en un prolongado y enmarañado final que también merece dilucidarse.”

Un siglo de autos argentinos. De la promoción a la reconversión automotriz. Fábricas de capital nacional

 

“Un Siglo de Autos Argentinos. De la Promoción a la Reconversión Automotriz. Fábricas de Capital Nacional”, de Gustavo Feder,  abarca la etapa histórica iniciada en 1959 con la política de promoción del sector y culmina en 1979 con la sanción de un nuevo marco regulatorio que forzó su transformación. En este volumen se desarrolla la gestación, evolución y cierre de las fábricas de capital nacional.

 

Argentina pertenece al reducido lote de países productores de automóviles. Esta pertenencia no es reciente. Forma parte de un largo proceso que echó tempranas raíces al comenzar el siglo veinte y de ello dimos cuenta en un libro anterior: Un siglo de autos argentinos. De los pioneros a la producción seriada.

El decreto que estableció el “Régimen de Promoción para la industria Automotriz”, sancionado en marzo de 1959 por el presidente Arturo Frondizi, marcó un punto de inflexión en la historia de la producción de automóviles en el país. Su principal objetivo era seducir a las grandes corporaciones norteamericanas y europeas para que establecieran plantas industriales en Argentina, pero, además, incentivó a un numeroso grupo de empresarios locales para lanzarse a la aventura de fabricar automóviles.

De esta etapa de entrada en la madurez de la industria automotriz argentina, el presente volumen aborda las actividades y los modelos de las marcas extranjeras fabricadas en el país bajo licencia (como el Auto Unión y el SIAM Di Tella) y de las empresas nacionales (de origen privado, como las que construyeron el Zunder y el Dinarg, y de origen estatal, como la que desarrolló el Rastrojero), así como las particularidades de los autos fuera de serie (Comahue, Tulieta, Chevron, entre muchos otros), muestra de una valiosa diversidad creativa durante las décadas de 1960 y 1970.